Llorar

Publicado 23 octubre, 2011 por Vanessa Puga

De coraje, de dolor, de rencor, de ira. Llorar porque algo duele y son los ojos los que estallan, rompiendo en mil lágrimas los pedazos de cristal del corazón que no puede explotar como desea, embargado por la emoción, porque significaría el fin de la vida.

Llorar porque es la única alternativa, esperando que al final, cuando uno despierte con la resaca agridulce que llorar hasta arrullarse a uno mismo deja, las cosas se vean mejor, más claras, más nítidas, menos atolondradas.

Llorar por la desesperanza de la traición, por la emoción del primer beso, por el ardor del rencor. Llorar, por lo que sea,pero llorar. Hasta el cansancio. Hasta que los ojos se sequen y el alma agotada suspire “ya no puedo más”. Llorar hasta secar cualquier emoción y volver a ser uno mismo. Rezando por ser uno mismo. Implorando que el llanto lo limpie todo de malos entendidos y pensamientos negativos.

¡Ah, llorar! Llorar porque no te creo o no te quiero creer. Llorar de alegría porque te vuelvo a ver. Llorar felizmente de risa, hasta que duela la panza de tantas sacudidas. Pero llorar. Dejar fluir todo, como cauce que busca la paz interior. Llorar con la fe ciega de un niño que al final se sentirá mejor, cuando el berrinche haya pasado y pueda hablar con los padres. Llorar porque es lo único que queda, lo único que uno atina a hacer con fuerza.

Cómo quisiera que eso fuera cierto, posible, alcanzable. Llorar para sentirse mejor tras la explosión. Pero ya ni eso basta.

Me interesa tu opinión :)

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: