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Todas las entradas para el mes de 28 noviembre 2011

#BazarDulce: Regalos Ricos para Navidad

Publicado 28 noviembre, 2011 por Vanessa Puga

Por cómo andan las cosas, y porque me encanta la repostería, me he puesto a hacer postres para vender. El asunto de llama “Bazar Dulce”. Una de mis niñas de Kya! me diseñó un logo muy sencillo y simpático:

Me la he pasado con pruebas y más pruebas y no he podido subir tantas fotos como quisiera. Pero ya he empezado a vender. Y creo que con buenos resultados. Pondría más comentarios a continuación, pero LuzMa y Les tienen sus cuentas de Twitter privadas y el Storify no las jala. Sin embargo, acá comparto un  poquito de lo que ha sido esto de Bazar Dulce. Ojalá se animen a echarle un ojo.

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#DosAñosEudoxa: ¡Feliz Aniversario @Eudoxa!

Publicado 15 noviembre, 2011 por Vanessa Puga

Ver crecer una idea hasta convertise en una realidad siempre da gusto. Hoy se celebran dos años de que Eudoxa vio la luz, pero ello no significa que sean dos años de ser una idea.

A mí me tocó ver cuando inició la idea. No que a mí la hayan contado en primicia, claro, pero estuve cerca. Vi a Juan José (el actual presidente de dicha empresa) estar frente a su MAC programando. Recuerdo estar una noche en cierto Sanborn’s, cenando, mientras él nos enseñaba los avances de su sitio web. “Para ser filósofo, no programa mal” bromeamos Alberto y yo, sin entender muy bien qué estaba haciendo en ese momento.

Me acuerdo de cierta tarde, yo sentada, con una gripa tremenda, enfrente de sendo plato de caldo de pollo en un changarro sobre Tlalpan, contemplando a Juan José mientras nos contaba que se iría de la Coparmex para iniciar con Eudoxa. Recuerdo nuestro miedo — de Alberto y mío, quiero decir– por tal osadía, por sus circunstancias y planes de vida, porque no entendíamos ese “arriesgarlo todo” tan de golpe. Pero él estaba decidido, no había cómo detenerlo. Y como sus amigos tocaba apoyarlo. Hablaba con tal embeleso que costaba trabajo no enamorarse de sus ideales.

Me tocó estar muy cerca de la organización del Concierto a Cuatro Manos por Haití, en aquel enero en que el año empezó con la devastación de la isla. Ahí fue donde Alberto, actual Director de gastronomía, se enamoró de Eudoxa.

A mí siempre me ha gustado el proyecto, la empresa de mis amigos (aunque no siempre haya estado de acuerdo con la ejecución). Desde que supe y entendí loq ue querían hacer se me hizo algo muy grande. Demasiado grande para mí: rechacé ser nodo porque no tenía –según yo– nada que aportarles (en ese entonces yo era hostess). Ahora veo difícil aportar algo, claro que ganas no me faltan. Supongo que por ello escribo este testimonial desde mi visión in-outsider (if that ever makes sense at all)

A lo largo de dos años los he visto crecer, echarle todas las ganas, tener logros y ¡claro! algunos fracasos. Pero de todo han aprendido. Nunca se han rendido. Sus ideas siguen madurando, tomando forma, desarrollándose. Ha sido muy grato –y a veces muy frustrante, lo admito– estar tan cerca de Eudoxa en estos 24 meses.

Mis queridos amigos han avanzado mucho. Y sé que seguirán yendo hacia adelante. me siento muy orgullosa de ellos, de su valor. Sí, confieso que a veces me sacan de quicio, a veces no estoy de acuerdo con ellos, pero es porque los quiero y no me gustaría verlos caer. Sin embargo, a estas alturas de la vida ya sé con esa “sabiduría maternal” que  es necesario dejar  que el otro se caiga, siempre alentándolo a levantarse. La crítica en sí sola no es ayuda, sino estorbo. Y ellos, mis amigos, nunca han dejado de levantarse.

No dudo en que seguirán sorprendiendo a todos, incluso a ellos mismos. Van por un gran camino: el que ellos están construyendo. Apenas dos años,confío en que serán muchos más.

No teman: ya les platicaré qué tal ha ido.

¡Feliz aniversario, Eudoxa!

Seres de Luz

Publicado 12 noviembre, 2011 por Vanessa Puga

Me vino a reclamar Kasináe. Dice que la tengo terriblemente abandonada. Como todo con ella, fue un reclamo, un rostro serio y duro para ocultar el hecho innegable de que estaba dolida. Quería mi atención y mis disculpas, pero la princesa guerrera no sabe ser dulce, suave o tierna. Tiene tanto miedo de ser ella, frágil y humana, que se escuda en la fiereza natural de la tribu Nehnoma.

No me extrañó que viniese a reclamarme en mi propio momento de confusión. De cualquier forma traía en las manos la carta escrita por Tera hace algunos ayeres, hablando de los seres de luz y los seres de oscuridad. Es más fácil ser de los últimos que de los primeros. La misma Kasináe lo sabe (y le enoja, porque aspira a ser luminosa y no oscura). El reclamo constante es una forma de oscuridad.

¿Yo seré un ser de luz? Lo intento. Me apego a las explicaciones de Tera, pero me reflejo mucho más en la irreverencia de Kasináe. ¿Por qué no puedo tener la dulzura, la paciencia, la entrega de Tera? Y entonces lo recuerdo: el camino de la Luz no es el mismo para todos. Kasináe tiene razón: debo regresar a Erdán.