Ponerse la camiseta

Publicado 13 mayo, 2012 por Vanessa Puga


 

El año pasado entrevisté al tuitero que está detrás de la cuenta @DonPorfirioDiaz para la Revista Kya! Poco tiempo después, el mismo chico que maneja esta cuenta me avisó que en otro blog la habían tomado como referencia, pero sin dar crédito alguno. Ok, a su favor diré que pusieron el link, pero no decían la fuente y habían copiado una de mis fotos sin más. Tras pedir vía comentario que dieran el crédito, el editor de ese blog puso mi nombre y que salía de Revista Kya el contenido original.

Hace no más de dos meses, Don Porfirio nuevamente me avisó que ese blog andaba haciendo de las suyas. La escritora que originalmente se había basado en mi entrevista para escribir su texto ahora escribía uno nuevo en el que “se echaba para atrás” en sus opiniones previas (opiniones que, como bien decía Don Porfirio, eran mías, no de esta chica). Comenté en Twitter sobre este asunto y brincaron dos tuiteros: la escritora y el editor. Lo curioso del caso es que se echaban mutuamente la bolita: que si la escritora no daba crédito a quien lo merecía no era cosa del editor, que si el editor había borrado la fuente no era cosa de la escritora.

Como Directora de una revista virtual, pero más aún como periodista cultural, me dio mucha tristeza esa reacción.  No, no voy  a echar de cabeza al blog ni a la escritora o su editor, porque no me parece correcto. Sin embargo desde que pasó el incidente, ha dado muchas vueltas en mi cabeza la importancia de un equipo de trabajo unido.

Repito, la reacción de ambos chicos (escritora y editor) me causó tristeza. Yo no querría escribir para alguien que no va a defenderme. Yo no querría tener a un escritor al que no voy a defender o de menos coachear para que sepa sortear ataques en la red.

La maravilla y maldición de las redes sociales es que la comunicación ya no es vertical, sino horizontal: todos tienen una opinión y todos, absolutamente todos, pueden llegarle a los escritores si estos se han puesto en la vulnerable posición de contar con una cuenta de Twitter.  ¿Cómo se protege un equipo dedicado a la comunicación en una era como la que vivimos actualmente? Ante todo, siendo unidos, hacia dentro y hacia fuera de la publicación.

Como Directora ya me he visto en la necesidad de dejar morir sola a una escritora, escritora a la que desde el principio se le dijo que su texto estaba muy flojo e incongruente y, por lo tanto, muy  susceptible a ser atacado. Dicha escritora se puso en plan necio de no querer cambiar el texto. Lo publicamos así y la cantidad de ataques que sufrió fue escalofriante.  Se le dio la oportunidad en un principio de protegerse, pero no quiso tomarla. La verdad no me remuerde la conciencia por ver los ataques que recibió: yo intenté protegerla en un principio y no se dejó. También he vivido el caso opuesto: que plagiaran (con todas sus comas) un texto completito de uno de mis escritores. Uno de los lectores de la revista nos dio el pitazo de que se había copiado tal cual el texto en Taringa. El Staff completito se le fue a la yugular al pobre plagiador. Y digo “pobre” porque hasta con su perfil de Facebook dieron. Creo que hasta de lo que moriría le dijeron. Fue una campaña sin tregua de 12 horas hasta que el chico puso que el texto era original de Alberto Escobar de la Garma, publicado por primera vez en Revista Kya. No saben lo orgullosa que me sentí del Staff.

Pero el orgullo viene de que todos los miembros del staff traen la camiseta puesta.  Para ellos es un trabajo en equipo y como equipo que son bromean entre ellos, se echan la mano, se echan porras y se defienden cuando es necesario. Gran parte de la fortaleza del equipo que dirijo es que son apasionados con lo que hacen.

Hace muy poquito les puse la imagen con que abro este post, dándoles las gracias por sus esfuerzos. Mis chicos corrigieron y dijeron que es NUESTRO sueño. Para ellos Kya! no es sólo la loquera de una niña que se hace llamar su Directora General, es su sueño y pasión. Es algo que los une. Ellos saben que yo los voy a defender sin importar lo que pase. Si recibiéramos un ataque como el que comenté al inicio de este post, ellos cerrarían filas, se apoyarían y yo a ellos. Todos vamos en el mismo barco.

Saber que existen afuera otros barcos quizá más famosos que el que timoneo pero menos cohesionado me causa tristeza, por ellos. ¿Por qué es tan difícil mostrarle la camiseta al resto del equipo y hacer que se la pongan? Se están perdiendo de una parte vital de una empresa: lo humano.

Ahora el cómo hacer que alguien se ponga la camiseta, bueno, ése es otro cuento a narrar en otra ocasión. De mientras pregunto ¿ustedes tienen la camiseta de su lugar de trabajo bien puesta?

2 comentarios el “Ponerse la camiseta

  • Una de las cosas más difíciles – sobre todo ahora, con la globalización de la información – es mantener fuentes y créditos de todo lo que uno escribe, lee, reporta, bloguea, etc.
    Me da gusto saber que la ética sigue estando ahí.

    Felicidades a Kya! por sus dos años… por su staff y, sobre todo, por su directora… (así, tipo La Reina Roja de Alicia). (You know what I mean)…

  • Me interesa tu opinión :)

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