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Todas las entradas para el mes de 31 enero 2013

Gratas sorpresas: Cultura callejera

Publicado 31 enero, 2013 por Vanessa Puga

Sorpresas te da la vida y hoy a sido uno de esos días sorpresivos. Están para saberlo y yo para contarlo y por eso vengo con el chisme. Yo iba caminando felizmente hoy por la calle de Patricio Sanz en la Colonia Del Valle cuando un grupo de albañiles captó mi atención. Estaban parados, alrededor de una silla de madera medio desvencijada colocada fuera de una casa. En la silla yacían varios libros, de todos tamaños y colores y pegado a la puerta del garage un letrero que decía “Adóptame, toma uno” con una flecha apuntando hacia abajo, a la mentada silla. Los albañiles, notablemente trabajadores de la construcción que está situada justo enfrente de la casa en cuestión, estaban revisando los libros, hojeando y ojeando, sopesando y decidiendo. Uno de ellos ya llevaba un libro bajo el brazo. La escena se me hizo tan maravillosa que me detuve a contemplar y a tratar de sacar una foto con mi celular, foto que no salió y sólo me adjudicó la atención de los señores en cuestión que voltearon a verme con cara de interrogante, así que opté por seguir mi camino, con la imagen sólo grabada en mi mente.

Se dice que en México la gente no lee, siendo el promedio de lectura de 1 libro anual por persona. Cuando surgió el programa de Libro de Texto Gratuito (único en el mundo, imitado en varios lugares pero no con el éxito de nuestro país, pésele a quien le pese) una de las ideas era que por lo menos hubiera un libro en cada hogar mexicano.

Ver a un grupo de albañiles, sucios y desgarbados, uno de ellos más joven que yo y seguramente mucho más trabajador que su servidora, maravillados alrededor de unos libros ofrecidos como un tesoro mágico es romper un esquema muy clavado en nuestra mente: entre más baja la clase social, entre más humilde el oficio, menos probable que lea.

Ya conocía la idea de dejar libros en libertad, botarlos por ahí, en cualquier sitio esperando que alguien lo agarre, pero jamás lo había visto en acción y confieso que me sentía muy suspicaz ante el asunto ¿de verdad alguien va a amar mis libros como lo hago yo? Pero hoy fue toda una revelación para mí y me sentí feliz por mi descubrimiento.

Sin embargo, mi día no cesó ahí con las sorpresas. Deben saber que siento debilidad por los tianguis con sus olores a garnacha, su “pásele, güerita, sí hay” y la maravilla de ofertas culinarias callejeras que ofrecen. Y todos los jueves me toca pasar por uno de esos lugares cuando voy por mi hijo a la escuela. Hoy, caminando con mi pequeño entre los puestos y el mundo de gente oficinista que va a comer ahí cada jueves, una cubeta puesta sobre un banco y coronada con un jabón líquido para manos captó mi atención. De forma muy primitiva, se le había encajado a la cubeta una llave como de toma de agua y abajo había puesto otra cubeta para captar el agua que cayera ¡un lavamanos callejero! Y no sólo uno, conté más de seis en lo que caminaba por la cuadra del parque vuelta comedero callejero.

Los marchantes de esos puestos invitan a sus comensales a que se laven las manos en sus lavaderos portátiles antes de consumir los sagrados alimentos. ¿Quién dice que la limpieza y la salud no importan?

Ambas sorpresas, que pudieran ser de índole distinta, en realidad representan algo que me da mucha esperanza y alegría: un avance cultural en el mexicano. Ese mexicano que tachan de valemadrista, de inculto, iletrado, sucio… ese mexicano no lo descubrí hoy. Hoy descubrí personas curiosas, con ganas de aprender y de compartir aprendizaje, de leer y conocer sobre otros mundos diferentes a sus realidades, de crear una cultura de limpieza y salud con acciones sencillas que pueden hacer la gran diferencia y que se enseñan desde casa “Lávate las manos antes de comer”. Un mexicano diferente, un mexicano en el que siempre he creído aunque a veces se me llegue a olvidar por los prejuicios populares. Sí, el mexicano es diferente a lo que uno puede pensar. Y eso me hace muy feliz, porque yo soy orgullosamente mexicana.

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¿Las Nuevas Familias?

Publicado 30 enero, 2013 por Vanessa Puga

El Daño a las Generaciones por venir gracias al Pecado de Omisión

 Un mundo mejor

“Los jóvenes no son egoístas por naturaleza, así como los viejos no son sabios por naturaleza. La comprensión y la superficialidad no pertenecen a los años sino al camino que recorre cada uno”

Susanna Tamaro

El camino que recorra cada uno… pero ¿qué pasa cuando te facilitan el camino al extremo de que piensas que esforzarse para conseguir algo no es necesario? Se quejan mucho de que la generación de NINI’s (los que Ni Estudian Ni Trabajan) y que la juventud se está yendo al traste, pero ya he mencionado antes que en la estupidez burocrática las escuelas no están ayudando mucho a que mejore la situación  del país.

¿Y qué pasa cuando nos enfrentamos a la educación natural, la más crítica y la primera existente para cada uno de nosotros? Me refiero a la Educación en casa, esos primeros años (con una especie de continuo no tan marcado pero sí constante tras la entrada a la primaria) en que son los padres los que nos crían, nos ponen los límites y nos dan los primeros encuentros fuertes con el mundo real. ¿Qué pasa cuando los padres pecan por omisión?

Querer facilitarle la existencia a los hijos para “evitar futuros traumas” no es necesariamente la mejor forma de educar a los pequeños que en unos cuantos años se harán cargo del país.

Satisfacer cada exigencia de un hijo no es la mejor forma de educarlo. ¿y la tolerancia a la Frustración? ¿Cómo creen que va a reaccionar un chiquillo al que nunca se le ha dicho “no” en la vida ante la primera negativa? No va a ser algo bonito ni que alguno de nosotros quiera atestiguar, lo aseguro.

Para variar, nos enfrentamos a un asunto multifactorial: las vidas aceleradas que exigen que ambos padres (o las familias uniparentales) trabajen para mantener los gastos causando un sentimiento de culpa por falta de tiempo de calidad que se compensa con objetos materiales; los padres que no quieren o no saben cómo pasar tiempo con los hijos y prefieren “enchufarlos” a la televisión, la computadora o cualquier otro aparato que los mantenga entretenidos y sin dar guerra; los argumentos “psicológicos” chantajistas de que el niño o la niña se va a sentir menos porque “todos los demás compañeritos ya lo tienen” (inserte aquí el objeto en cuestión); la acelerada producción de objetos en una sociedad de consumo “úsese-y-deséchese” que obliga a todos a comprar y cambiar computadoras, celulares y demás a un paso desgastante para ir a la par con la moda (ya no digamos lo rápido que “se echan a perder” muchos productos)…

Motivos hay muchos. La responsabilidad está en manos de cada uno de nosotros, los adultos. Los niños no han recorrido suficiente camino como para poder discernir, pero nosotros sí ¿o no?

Se supone que ya sabemos que la vida no es sencilla y que hay que partirse el lomo para conseguir lo que uno quiere. Y debemos tener el criterio suficiente para no ceder ante la mercadotecnia. ¡Ah! Porque ya hasta la publicidad nos demuestra que las nuevas familias son dirigidas por los hijos. Para ejemplo, este comercial de coches:

http://www.youtube.com/watch?v=qnaj3pp9HlU

No es posible que pequemos de omisión. Decir “No” no es tan difícil. Sí, habrá berrinches de por medio. Dos que tres pataletas. Pero de verdad, en el futuro, nos irá mejor tanto como nación como en lo personal. No podemos estar malcriando pequeños por “facilitarles” la existencia. Porque, aceptémoslo, la vida no es fácil.  Es cierto, no hay que complicarla más de lo necesario, pero tampoco debemos mentir omitiendo que hay que trabajar.

Material descargable, nueva sección

Publicado 30 enero, 2013 por Vanessa Puga

Me gustan muchas cosas. Estudio muchas cosas. Trabajo en demasiadas cosas como para meterme en un pequeño molde y ponerme una etiqueta. Con esa premisa, he decidido subirles material descargable en la pestaña del mismo nombre para que puedan ir bajando lo que les agrade. Todo el material que subiré es de mi autoría y en caso contrario pondré quién es el autor y jamás subiré completo algo que pudiera tener derechos de autor, pues respeto el trabajo ajeno. Si acaso serán resúmenes o citas y con su consabida ficha bibliográfica (¿Qué quieren, I´m old school).

Espero que hallen cosas útiles entre lo que les iré compartiendo.

Regresando con nuevos bríos

Publicado 29 enero, 2013 por Vanessa Puga

Back on track

Tras un ratote de no escribir en este espacio mío, regreso con más ganas que antes. Vienen muchos cambios, y no hablo sólo de que ya nos alcanzó un nuevo año después de tantas amenazas de que el mundo se iba a acabar, sino hablo de mi vida personal.

Después de estar dando clases en un kinder, me quedé sin chamba tan repentino como llegó. Pero curiosamente en lugar de sacarme de balance y dejarme en la depresión absoluta me ayudó a reflexionar mucho sobre lo vivido, lo obtenido y a seguir echándole gana s a mi vida, como siempre lo he hecho.

La Revista Kya! no ha publicado nada en los últimos días pues está en el proceso de cambio de tanto de estructura (para publicar ahora cada quince días) como de cara, porque ya toca que se ponga guapa. Yo estoy decidida a llevar un taller de tareas para niños de primaria en la Colonia Del Valle de la Ciudad de México y a abrir nuevos grupos del taller de creación literaria. De igual forma quiero ir compartiendo más material en este espacio, no sólo de literatura y de pedagogía, de filosofía y de cosas cotidianas, sino material para trabajar con niños y seguir haciendo más y más pequeños lectores allá afuera, en ese mundo que se acelera cada día más.

Incluso, puede ser, si no es demasiada locura, que pronto los invite a una Fan Page donde podamos seguir compartiendo estas cosas que tanto me apasionan.

Por el momento, los dejo, pero prometo que escribiré ahora con constancia. Vamos a darle.

PD ¿Ya vieron que ya tengo mi propio dominio? 😉