Las posibilidades de una cultura lúdica: Entrevista a @raxxie_

Publicado 3 mayo, 2013 por Vanessa Puga

Raquel Castro

En febrero de este año, recién estrenada como autora publicada, Raquel Castro (@raxxie_ en Twitter) me concedió una entrevista. Si bien la intención era hablar de su libro ganador del Premio Gran Angular de SM, Ojos llenos de sombra, la experiencia fue una charla de café sobre Literatura, Difusión Cultural, paradigmas muy clavados en la mente de los mexicanos y las posibilidades de cambio… aderezada con muchas risas y excelente vibra. Comparto con ustedes esa charla:

V: Platícame un poco de ti, ¿qué te gusta que la gente sepa de ti?

R: ¡Qué difícil! Me llamo Raquel, eso es un buen inicio. Siempre me ha gustado mucho leer, escribir. De niña yo quería ser maestra, era mi máximo en la vida, quería dar clases de “matematiquitas” decía yo porque mi papá es maestro de Matemáticas y mi mamá, de Literatura. Después no sé por qué se me quitaron las ganas de ser maestra o quién me las quitó, pero siempre he dado clases aunque no entré a la Normal. En casa me decían que estudiara algo “que deje dinero”. Mi mamá me decía “eres muy creativa, sé mercadóloga” y al final pues estudié Comunicación porque de entre las carreras donde te dedicas a escribir era la más cercana a algo que deje dinero. Me metí un verano a un curso de guionismo, porque no tenía nada qué hacer, y entré a Canal Once donde duré 6 años haciendo guiones. Ahí fue donde me nació el gusto específico por los diálogos que creo que es lo que más me gusta escribir. Por otra parte me gustan mucho los zombis, las historias de terror….

V: ¿De dónde viene ese gusto por los zombis? Yo sé que te encantan, pero no sé de dónde viene.

R: (risas) Es bien chistoso, yo era fan de los vampiros, era súper fan de los vampiros…

V: ¿Hasta que salió esta cosa de “Amanecer” y murió todo?

R: ¡Sí! Cuando empezó esta cosa de “Crepúsculo”…  Bueno, todavía los de Anne Rice yo dije “Órale, sí aguanto, sí me gustan sus vampiros rockeros, cómo no” pero los de Crepúsuculo sí fue ya el colmo para mí y dije “Necesito un nuevo monstruo” y un poco de broma le dije a mis amigos “¿Saben qué? Ya no me gustan los vampiros, ahora me gustan los zombis” y eso fue antes de que se pusieran de moda los zombis, y se lo tomaron muy en serio y me empezaron a regalar libros de zombis, playeras de zombis y pues entre que le agarré el gusto y encontré cosas nuevas, más interesantes en este mundo de los zombis… he visto cosas muy malas y buenas de zombis.

V: ¿Y The Walking Dead y esas cosas? Confieso que yo no he visto esa serie

R: A mí The Walking Dead me decepcionó ¿sabes? La novela gráfica es muy buena, pero la serie, comparada con la novela, me decepcionó. De repente salía un solo zombie en todo el capítulo y la convirtieron en telenovela de zombis. Pero a ver qué pasa con los zombis, si sobreviven esto. Creo que pasa con todo lo que se pone de moda, por un lado es bueno porque hay más variedad, pero dentro de la misma variedad hay mucha basura. Ya se está pasando de moda Crepúsculo así que en una de esas nos regresamos a los vampiros, o buscamos un monstruo nuevo.

V: Ojos llenos de sombra. Yo oí el rumor de que tú decías que no era juvenil.

R: ¡Qué barbaridad! (risas) Bueno es que yo tengo una opinión con respecto a eso de la literatura infantil y juvenil. Yo creo que en realidad existe la Literatura. No existe la literatura juvenil, femenil, para ancianos. Un libro que está bien escrito va a gustarle lo mismo a una persona de 6 que a una de 15 que a una de 30; pero sí hay que tomar en cuenta que el grado de desarrollo mental, emocional, es distinto en ciertas edades ¿no? Por eso creo que es mejor la buena literatura que llamamos infantil o juvenil, porque está pensada para que los niños o los adolescentes se identifiquen con ella, hecha a la medida de su momento emocional y social, pero un adulto tiene el bagaje de que ya pasó por ahí y lo puede leer y se puede seguir identificando. Yo soy una lectora feliz de libros para niños y para adolescentes. Yo no escribí la novela pensando en un público juvenil, sino pensando en contar una historia. Ya que le vi que tenía forma, que podía tener posibilidades de ser juvenil, la afiné para que no tuviera cosas que desde mi punto de vista se dispararan mucho de esa edad.

V: Definimos juvenil como ¿entre 15…?
R: Es que esa es otra cosa muy chistosa. Fíjate, un amigo mío que da clases en prepa me decía que le llegan alumnos que no saben leer y entonces él agarra los libros de SM, de Alfaguara de Primeros lectores y eso les da a leer para que empiecen, entonces en realidad la clasificación no tiene que ver con qué edad tienes sino qué hábito de lectura tienes. Eso está muy padre, porque entonces no se trata de cuántos años, es una cosa de necesidad de lectura..

V: Querías ser maestra y a pesar de la oposición de tus padres, te has dedicado a la docencia ¿De qué has dado tú clases?

R: He dado clases de guionismo sobre todo, ya llevo como diez años dando clases de guión. Es muy satisfactorio, muy bonito.

V: Crear diálogos es una de las cosas más difíciles, creo yo ¿no? Algo que atrape… ¿cómo manejas eso?

R: lo primero para los diálogos es escuchar a la gente, es súper importante. No la tele. Tenemos un muy feo hábito que nuestra mayor fuente de diálogos es la televisión, que son diálogos doblados y acomodan las palabras para que se entiendan en México y Venezuela y se acomode a los labios y entonces dicen “Oh, por Dios” ¿quién dice “Oh por Dios”? Bueno, ahora sí, ya lo dicen, pero antes no. Si te pones a escuchar a la gente en vez de que digan lo que te imaginas que dicen. Escuchar a la gente y tomar mucho apunte. Híjole, a mí me encanta ver novios peleándose. Es horrible, es muy ruin…

V: (risas) ¡Eso suena muy morboso!

R: Pero veo a una pareja peleando y me siento al lado… porque realmente están tan enojados que les importa poco la gente de alrededor. Y los escuchas hablar y notas muchos de los giros  y lo que realmente dice la gente.  Igual con los niños. Me parece muy deshonesto tratar de acordarte de cómo hablabas tú a los seis años. Me ha tocado ver muchos diálogos de niños pequeños que o son como si el niño fuera tonto o les dan unos diálogos elaboradísimos desde la construcción mental que dices, un niño de esa edad no va a decirte eso.  Otra cosa es que los personajes deben decir lo que necesitan decir, no lo que tú necesitas. Es una trampa muy común. Conviertes a tus personajes en un anuncio ambulante.

V: Le sueltas demasiado al lector o al televidente.

R: ¡Sí! Por ese lado van lso retos más grandes para el guionista o el escritor. Sí creo que los diálogos son la diferencia entre una historia verosímil y una que no.

V: En tu libro tus personajes tienen muchos diálogos…

R: Sí, y la verdad creo que me quedaron bien. Suena mal que yo lo diga, pero quedé muy satisfecha con ellos porque además me costaron un montón de trabajo.

V: Empezaste a escribir Ojos llenos de sombra  en 2010 y la acabaste ¿en 2012?

R: Errr… sí, sí. Porque la terminé así que dije “Ya quedó” diciembre de 2011, me la di de regalo de Navidad. Pero luego dije “todavía le puedo pulir algunas cositas”.

V: ¡Eso! ¿Te pasa ese clásico nunca acabas algo porque sientes que puedes seguirle corrigiendo?

R: ¡Híjole! Trato de que no porque sé que es una trampa bien tremenda. De hecho, esta novela la mandé al concurso como una forma de alejarme de ella, de decirme ya se acabó, ya está terminada, está hecho lo que podías hacer. Como cuando mandas al hijo a la universidad. Mi pensamiento era, la novela no va a ganar el concurso, porque soy del tipo realista pesimista. Si llegan 300 ¿qué posibilidad hay de que gane la mía? Dije bueno, pierdo el concurso y entonces busco una editorial para que salga por ahí de 2015. Era muy importante el ya mandarla a concurso, ya la leyeron otros ojos, ya quedó. Porque si no, no acabas nunca.

V: ¿Qué tal cuando te avisaron “Oye, ganaste”?

R: Como no me lo esperaba… trabajaba en la Coordinación editorial del INBA, entonces era normal que me llamaran editores porque querían presentar un libro  o cualquier cosa. Cuando contesté el teléfono me dijeron  “Habla Laura, la editora de SM, estoy con mi jefa” ah, sí, dime “Tu novela ganó el premio”. Se me salieron las lágrimas. Me pidieron que no lo comentara porque la nota de prensa salía el día siguiente. Yo todavía esperaba que me hablaran para decirme que fue un error. Ya que salió el boletín de prensa me cayó el veinte. Fue muy emocionante. Ya no me podía echar para atrás. Me pasaba cuando la estaba escribiendo y la quería tirar a la basura y Alberto (Chimal) me decía “Cálmate”. Ya ganando estaba difícil tirarla a la basura. A lo mejor estaba siendo muy dura yo.

V: ¿Eres muy crítica contigo misma?

R: Soy implacable conmigo, mala onda. Sí es necesario suavizarse, apapacharse. Yo tenía la sensación de que si me decían que estaba bien estaban siendo condescendientes conmigo. Que desconocidos lo lean sin ningún compromiso y que digan “Si nos gusta” para eso me sirvió: para replantarme la forma en que me juzgo a mí misma y a mi trabajo. Ha sido muy complicado por todos lados, me movió muchas cosas.

V: Te salvaste del suplicio de las editoriales ¿no?

R: Sí. Me salvé de ese paso. Es mi primer libro, le tenía miedito ¿cómo se hace? ¿Le escribo al editor o cómo? Una cosa que me quedaba muy clara es que me niego a usar influencias para entrar a alguna editorial, me parece abominable.

V: ¿Te etiquetan demasiado como LA esposa de Alberto Chimal?

R: Sí pasa. Y pasan cosas chistosas. Comentarios que no vienen al caso o con mala leche. Yo creo que ahí es un poco de paciencia, tolerancia… tengo que reconocer que Alberto lleva una carrera de muchos años, con mucho reconocimiento ya y es soberbio pensar que no lo usen de referencia si apenas me están conociendo. Ya me ganaré yo mi lugar. Es buscar un equilibrio. A mí me emociona mucho cuando me dicen “Tu marido escribe muy bien” porque sí escribe muy bien.

V: Ahora a él le tocó acompañarte a ti

R: Y lo ha hecho con una generosidad y un entusiasmo maravillosos.

V: Como dices es el primer libro y supongo que te ubican más en el ámbito de guiones que en el literario, pero te vas a ir haciendo tu lugar ¿no?

R: No he dejado de escribir cuentos, y quiero juntarlos en un librito. Siento que todavía faltan. Pero es un proceso muy distinto el de escribir un cuento al de una novela.

V: ¿No es difícil el brinco de una historia corta a una novela?

R: Sí es. Pero pasa algo curioso. Me pidieron un cuento de máximo 5 cuartillas e hice lo que hago con Twitter, me puse a escribir como me viene a la mente y luego a editar para que cuadrara en las 5 cuartillas, y me quedó.

V: Ahora que mencionas Twitter, ¿cómo cambió esta red tu forma de escribir?

R: No tanto, lo uso más como chat. Lo uso para difundir y promocionar la lectura con los horóscopos bibliománticos y platicar con la gente. Me gustó el reto de contar una historia completa en 140 caracteres. Ya que pasó la novedad del reto… meh.

V: Y los horóscopos bibliománticos ¿de dónde surgió la idea?

R: Pues de pura… sangronada… (risas) estábamos jugando el I Ching y pensé “usemos cualquier libro”. Luego se me ocurrió juntarlo con los signos del Zodiaco pero para recomendar los libros y creo que ha gustado, llevo como dos años con ellos. A mí me da… no sé… hay gente que me dice “compré el libro que recomendaste en los horóscopos y me gustó mucho” y eso me entusiasma. Pero hay veces en que me dicen eres mejor que cualquier de los horóscopos y yo… pienso que es sólo un juego. Y hace poco una escritora argentina me tiró muy mala onda por jugar con un libro para convertirlo en superstición. Le di la explicación de los horóscopos y después se disculpó por mail. Eso pasa mucho en Twitter: no es espacio suficiente para argumentar.

V: Leí cuando escribieron sobre que sacaban los libros… Alberto comentaba que van a desaparecer los libros ¿crees que sí?

R: Puede ser una tendencia como libro boutique. Tirajes mucho más cortos y más especializados, más para el gourmet. Yo creo que va a pasar mucho tiempo. Es muy soberbio de los que tenemos Kindle y esas cosas que sólo porque nos justa a nosotros el resto de la humanidad se va a plegar también. La cantidad de gente que no tiene electricidad siquiera… difícilmente las campañas de alfabetización van a llevarles lectores electrónicos.

V: ¿Tú sí eres amante del libro en papel o ya migraste?

R: Le he encontrado comodidad al libro electrónica, sobre todo cuando son gordos. La oferta en español no es tan grande como en inglés. Yo prefiero que sean en español, con buena traducción. Soy muy exigente.

V: ¿No les costó trabajo sacar 10 cajas de libros?

R: Sí, fue duro. Pero tuvimos que ser honestos. ¿De Sociología, de Leyes? Vámonos para afuera. O de cosas muy específicas. Sacamos muchos  que teníamos repetidos o en su empaque que compramos por impulso. Pero sí duele… aunque se fueron de donación, con eso duele menos.

V: Si te dijeran “ponle fecha a cuándo sale el siguiente libro”…

R: Me funcionaría más que me dijeran “Debe salir tal día” funciono mejor con deadlines… (risas) Unos seis meses si me apuro.

V: ¿Te consideras disciplinada?

R: No, nada.

V: ¿No es difícil para escribir?

R: Sí. Cuando me pongo a hacer algo me absorbe, me meto mucho, soy muy perfeccionista, le pongo interés y ganas. Pero esos periodos están aisalados entre periodos largos de indolencia, digamos. Es algo que quiero corregir, que no sea un jefe el que indique el ritmo, y disciplinarme. La bronca es… yo llego y abro la compu, abro el Facebook y el documento de Word… juego Candy Crush… y chateo en el Gmail… y pongo el título en Word… y cuando al fin me pongo a trabajar ya son las diez de la noche. Y paso todo el día frente a la compu, por indisciplinada. Por eso mejor no hay Internet cuando escribo.

V: ¿Prefieres escribir en la computadora?

R: También escribo a mano, pero es doble trabajo, porque hay que pasarlo a la computadora. Escribo a mano cuando no tengo la compu cerca para no quedarme sin escribir.

V: Trabajaste en Difusión… ¿cómo ves la difusión cultural en México? Dicen que en México no leen, no estoy tan de a cuerdo… Tal vez no leen a Platón…

R: Yo creo que en México tenemos un serio problema de solemnidad, de pensar como dices si no es Platón, no es lectura. De repente los niños leían Harry Potter y había gente que decía “Eso no es Literatura”. ¡Señores! Los niños están leyendo. Aplaudan que los niños están leyendo ¿Qué quieren que lean, Juan Rulfo? Y sí, es lo que quieren que leas. Yo tuve muchos problemas en INBA de proponer ciclos, de decir vamos a traer a JK Rowling. “¿Cómo? Eso no es Literatura” Aunque yo creo que abre la puerta a que la gente conozca otras cosas. Nos gusta mucho como país el derrotismo, como que nos sentimos orgullosos de la inseguridad, los bajos niveles de lectura… claro que se puede leer más, pero si en lugar de manejar los libros como algo solemne, sagrado, fuera algo que te va a divertir… ¿sabes qué? Esa es otra cosa bien fea, muchos maestros, muchos papás, muchos promotores de la lectura, manejan el libro como algo muy snob de ahí tienes que sacar conocimiento o status o no sé. La gente se acerca a los libros sólo cuando necesita cierto conocimiento porque no les damos esa idea de que puede ser algo divertido. Yo espero que mi libro te divierta, que lo disfrutes, que a la hora de leerlo lo goces y no me parece “¡qué indigno, escribí algo que divierte a la gente!” ¿qué tiene de malo? Que te digan esa es una historia emocionante. Somos muy anticuados en la forma de promover la Literatura.

V: ¿Cuál sería la forma ideal?

R: Algo más lúdico, más juguetón, más relajado. Pienso en las presentaciones de libro… Entiendo que como autor es como tus XV años. Pero eso no le sirve a quien no ha leído el libro. Falta otra forma de promoverlo. Pero hay que definir ¿para qué hacemos la presentación? ¿Para el ego del autor? ¿o para los lectores?

V: No se piensa mucho en los lectores ¿o sí?

R: No… Hay cosas que duran como dos horas y media y veo a la gente cabeceando y no pensamos en ellos. No puede ser que no pienses en el público. Si quieres que la gente redescubra a un autor porque es muy bueno no necesitas ponencias tipo doctorado.

V: ¿Cómo defines Literatura?

R: ¡Que difícil! Literatura sería el arte de escribir… No es el hecho de escribir lo que hace literatura ¿es el libro cerrado, cuando se escribe o cuando se lee? Literatura es una obra escrita, pero escrita bellamente. Que bello puedo ser triste, alegre… pero que tenga una propuesta estética…

V: Apelando a mover las emociones

R: Eso es bien importante, ¡que mueva las emociones! No sirve de nada un libro que esté perfectamente escrito y que te deje frío. Eso sí es bien triste. Eso creo.

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